«El Reino de los Cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo que, al encontrarlo un hombre, vuelve a esconderlo y, por la alegría que le da, va, vende todo lo que tiene y compra el campo aquel.»«También es semejante el Reino de los Cielos a un mercader que anda buscando perlas finas,
y que, al encontrar una perla de gran valor, va, vende todo lo que tiene y la compra.
Evangelio de San Mateo 13, 44-46.
Día 24 de abril de 2009, 00:24 horas.
Abrí la santa Biblia al azar y mi vista fue directa como u
n imán hacia estas frases del Evangelio de San Mateo como si de algo me quisieran transmitir y que agarrando bolígrafo en mano me dispuse a escribir intentando dar explicaciones a ello para determinar cuantas expresiones idénticas hay en ellas: -El reino de Dios es semejante ... encuentra ... va ... vende todo lo que tiene y compra-. Parecen escritas a propósito para crear un paralelismo perfecto entre los dos relatos, adecuado para grabarlos bien en nuestra memoria ya que lo que se dice es demasiado importante y hay que imprimirlo bien en la mente y en el corazón. Este paralelismo no quiere decir que sea una repetición, se expresa el comportamiento distinto de los dos de quien se habla; cada uno ha encontrado a su manera un bien tan precioso que cambia completamente sus vidas.
n imán hacia estas frases del Evangelio de San Mateo como si de algo me quisieran transmitir y que agarrando bolígrafo en mano me dispuse a escribir intentando dar explicaciones a ello para determinar cuantas expresiones idénticas hay en ellas: -El reino de Dios es semejante ... encuentra ... va ... vende todo lo que tiene y compra-. Parecen escritas a propósito para crear un paralelismo perfecto entre los dos relatos, adecuado para grabarlos bien en nuestra memoria ya que lo que se dice es demasiado importante y hay que imprimirlo bien en la mente y en el corazón. Este paralelismo no quiere decir que sea una repetición, se expresa el comportamiento distinto de los dos de quien se habla; cada uno ha encontrado a su manera un bien tan precioso que cambia completamente sus vidas.El primero es un jornalero agrícola, uno que trabaja como criado en un campo que
no es suyo. Es fácil imaginarse que aquel día, mientras araba y labraba el campo del dueño, se encontró por casualidad con un tesoro jamás soñado; el asombro, la maravilla y, después, la alegría fueron inmensos, lo había decidido, ese tesoro seria suyo.
no es suyo. Es fácil imaginarse que aquel día, mientras araba y labraba el campo del dueño, se encontró por casualidad con un tesoro jamás soñado; el asombro, la maravilla y, después, la alegría fueron inmensos, lo había decidido, ese tesoro seria suyo.El segundo es un mercader, mejor, un émporos, como dice el texto griego, es decir, uno que posee un emporio, unos grandes almacenes con puntos de venta dispersos por todas partes; uno que negocia, que sabe lo que hace y busca siempre novedades. Lo exige su profesión y un día, se encuentra una perla preciosa, como buen entendedor, se dio cuenta inmediatamente de que tenía un valor inmenso, pero se calla ya que en estos negocios no se pueden dejar transparentar las propias emociones en el comercio; quien negocia se debe de comportar como si el tema n
o le interesara, pero interiormente ya lo había decidido y planeado todo, esa perla tenía que ser suya.
o le interesara, pero interiormente ya lo había decidido y planeado todo, esa perla tenía que ser suya.Aquel día el pobre jornalero y el rico mercader se jugaron su vida; hicieron cosas raras a los ojos de los demás; se deshicieron de todos sus bienes para poseer aquel tesoro ... aquella perla. El culmen de las dos parábolas está precisamente en el -encuentra,va,vende todo,compra-. El mensaje está claro, el reino de Dios es un bien tan grande que quien se encuentra con el anuncio del Reino que está entre nosotros, quien se da cuenta de su valor inestimable, siente que debe hacer todo sacrificio posible con tal de poseerlo.
Bajo esta forma de parábola Jesús nos repite el "CONVERTÍOS" y "CAMBIAD DE VIDA", pues si comprendieramos en profundidad que significa ser cristianos, hijos del Reino, hijos de Dios, se nos haría imposible volvernos hacía cosas o bienes de menor valor.
Nuestra conversión sería perfecta.
FOTELIAS
5 comentarios:
Pienso que el tesoro escondido, es decir, el mayor bien que existe, es el reino de Dios, que está mucho más cerca de lo que nos parece, ya que es el mismo Jesús en la Sagrada Eucaristía, que es Dios. En la Eucaristía está Él mismo presente, verdadero hombre, pero verdadero Dios también, es decir, el verdadero tesoro escondido, que se hace pequeño para ser accesible a todos.
Gracias por esta interesante reflexión. Un saludo.
Una magnífica reflexión.
Coincido con eligelavida;el mayor bien que existe, es el reino de Dios, que está mucho más cerca de lo que nos parece, ya que es el mismo Jesús en la Sagrada Eucaristía.
Un beso.
Que bonita reflexión!
me gusto mucho!
un saludo
su.
Hola:
Vaya, hermoso escrito. Llegué acá por medio de un link en el blog de Marisela. De curioso ingresé, pero me encontré con un bello escrito. Para mí, es motivante encontrar personas que tienen y viven su vida con Dios presente, protagonista.
Gracias por el escrito, y prometo pasar por acá seguido.
Si no te molesta, me haré seguidor. Y, me gustaría que pudieras visitar mi blog cuando dispongas de un tiempito. La dirección: www.vitaego.blogspot.com
Hasta pronto, bendiciones para ti y los tuyos. Saludos desde Chile.
El tesoro es saber que Dios te ama y te conoce por tu nombre, un tesoro que puedes compartir y cuanto más compartes más te enriqueces, a ver qué otro tesoro terrenal puede hacer eso.
Un abrazo
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